Cómo trabajamos
Nuestra forma de operar la plataforma está diseñada para que puedas confiar en
ella: nada cambia en tu entorno sin que quede registrado, revisado y sea
reversible.
Configuración declarativa y versionada
No administramos tus entornos a mano. Describimos el estado deseado de cada
entorno (qué se ejecuta, con qué configuración, con qué recursos) en un
repositorio de control de versiones, y la plataforma se encarga de converger
automáticamente hacia ese estado.
Esto significa que:
- Cada cambio queda registrado: quién lo hizo, cuándo y por qué.
- Cada cambio es revisable antes de aplicarse.
- Cada cambio es reversible: volver a un estado anterior es volver a una
versión anterior de la configuración.
- No hay "configuración fantasma": el estado real del entorno se compara de
forma continua con el estado declarado, y cualquier desviación se detecta.
Por qué te importa
En una plataforma operada a mano, los cambios no documentados son la primera
causa de incidentes y la pesadilla de cualquier auditoría. Al trabajar de
forma declarativa y versionada, la trazabilidad es total y la recuperación
ante un cambio defectuoso es inmediata.
Infraestructura como código
La propia infraestructura (redes, capacidad, entornos) se define también como
código. Provisionar un entorno nuevo o reconstruir uno existente es un proceso
repetible y auditable, no una secuencia de pasos manuales que podrían variar
entre una vez y otra.
Principio de mínimo privilegio
Las personas y los sistemas solo tienen los permisos estrictamente necesarios
para su función. El acceso administrativo está restringido, autenticado de forma
reforzada y queda registrado. Consulta Control de accesos.
Separación de responsabilidades
La operación de la plataforma está separada del desarrollo de tu aplicación, y los
entornos de pruebas están separados de producción. Un cambio recorre las etapas
adecuadas antes de llegar a tu entorno productivo.